Rebosio y 2 anécdotas de la Copa Libertadores 1997

Anécdota 1

Una de la campaña del 97 con Cristal, en un entrenamiento antes del partido con Bolívar en Lima por el pase a semifinales. Me lesiono en la pichanga por andar metiendo “chongo” con Ñol y Martín Vásquez.

Estábamos jugando a meternos patada en el camote y, en una de esas, salto para que no me den, y cuando caigo piso la pelota y se me hincha el tobillo. Tremendo esguince.

El profe Markarián nos quería asesinar.

Anécdota 2

Antes de la final con Cruzeiro en Lima, me había desgarrado el abductor jugando en Juliaca contra el Cienciano.

Toda la semana el cuerpo médico estuvo trabajando para recuperarme, pero nada, así que descartaron y me fui a mi casa.

A las horas me llama Sergio para putearme porque no estaba en la concentración, que Marengo estaba descartado y Marcelo (Asteggiano) suspendido. Así que, aunque sea cojo, igual iba a jugar.

Agarré mis cosas y regresé a la concentración. Ahí me esperaba mi tío Leo Rojas con su ladrillo caliente y una toalla. No sabes cómo quemaba eso, hermano, pero así me recuperó y pude estar presente en ese partido tan importante.