Por qué Bonnet no quiere una despedida

Luis Alberto Bonnet es el tercer máximo goleador histórico de Sporting Cristal. Solo está detrás del ‘Jet’ Alberto Gallardo y de Jorge Soto. Además, el argentino dio tres vueltas olímpicas con los celestes en 1996, 2002 y 2005. Esos goles en la Copa Libertadores de 1997 lo ubican en un pedestal difícil de alcanzar en el corazón del hincha cervecero.

Cuando lo entrevistamos hace unos años, Bonnet fue enfático: no quería homenajes ni volver al Rímac. Su vínculo afectivo quedó sellado como un amor a la distancia. Y eso no ha cambiado hasta hoy.

Bonnet le dijo que ‘no’ dos veces a la directiva celeste porque no ha perdonado el trato que se le dio entre el 2008 y 2009. El atacante no tuvo una buena relación con el técnico Juan Carlos Oblitas y entrenó con la reserva hasta que terminó su contrato.

“Prefiero dejar el tema del homenaje allí. Puedo mandar saludos a la barra, decirles a todos que estoy bien. Tengo mis negocios en Buenos Aires y no los puedo dejar”, nos explicó aquella vez Bonnet.

Siempre cada fin de año, cuando se planifica la presentación del plantel de Sporting Cristal, hay propuestas de llamar a Buenos Aires y saber si el ‘Pelado’ cambió de opinión. Ese aplauso sigue pendiente.

“El día del retiro necesitas una contención muy fuerte. Yo he tenido a mi familia todo el tiempo. Es difícil”, nos dijo en enero Carlos Lobatón. La odisea del adiós es una novela que nunca tendrá final feliz para un futbolista.

Eso quizá fue lo que más le dolió a Bonnet. “Si me vas a preguntar de nuevo por el homenaje, prefiero pasar a otro tema”, nos respondió la última que conversamos con él.

¿Tratamos bien en el Perú a los ídolos que se van? Es una pregunta para reflexionar en en estos días de cuarentena. Aún queda, en muchos fanáticos celestes, el deseo de ver otra vez a Luis Alberto Bonnet y entregarle una acción de gracias con ovación unánime. ¿Llegará ese día? Imaginarlo es como hacer otra apuesta, donde solo Bonnet tiene la respuesta ganadora.