Marcelo Asteggiano y sus recuerdos de su paso por Sporting Cristal

Asteggiano fue Campeón de la Recopa Sudamericana con Racing a los 23 años, figura de la zaga del Cruz Azul de México y Peñarol de Uruguay, en Perú se convirtió en jugador del Sporting Cristal tricampeón del fútbol peruano y pieza clave en la obtención del Sub-Campeonato de la Copa Libertadores en 1997.

¿Cómo fue el recibimiento cuando llegaste a Sporting Cristal?

Enconmtré un vestuario con gente grande con mucho liderazgo, consciente de la historia y tradición de la institución lo cual te obliga siempre a apuntar al título. Llegué en 1995 a un plantel que acaba de salir campeón y llegamos junto a ‘Pepe’ Soto para darle mayor equilibrio a un equipo que en ataque era letal, un fútbol extraordinario el de ese plantel.

En Cristal encontré gente grande también como Balerio o Garay pero mezclada con líderes jóvenes nacionales como el ‘Chorri’. Esta mezcla le dio al equipo la base para conseguir objetivos grandes y a la institución momentos de gloria futbolística. Si bien Universitario y Alianza siguen siendo los de mayor número de hinchada, el crecimiento del Sporting en los últimos 30 años es inmenso.

Felizmente mi integración al grupo en Cristal fue muy buena Oblitas y los referentes mi recibieron espectacular, poco a poco fui conociendo a todo el grupo con los que lograríamos compenetrarnos en una hermandad esplendida, la cuál se reflejo en los resultados extraordinarios que conseguimos.

¿Cuéntame el primer recuerdo que se te viene a la mente de tu paso por Sporting Cristal?

El partido de visita en Liniers ese fue un punto de quiebre para todo lo que vendría después. Habíamos empatado en Lima y teníamos que ir a buscarlo allá contra el campeón de América, que en esa época ganaba a quien se le ponga enfrente. Ese día nos dimos cuenta que éramos capaces desde lo futbolístico y también desde lo físico. Mario Mendaña nos hizo sufrir en la pretemporada pero ese equipo volaba, el trabajo del uruguayo fue excepcional y nos permitió rendir a gran nivel a pesar que parábamos de avión en avión. Desde febrero a agosto jugábamos casi siempre los miércoles y domingo, una locura el aguante de ese grupo de jugadores.

¿Alguna anécdota de ese partido?

Hay varias pero te suelto un par, Sergio me había indicado que en los tiros de esquina de ataque yo vaya al primer palo para peinarla, hasta ahí todo bien pero en el segundo córner Chilavert se percata de la jugada y comienza a salir como un tren directo a mi cabeza. Después tuvimos tres corners seguidos ya te imaginas como termino mi cabeza, nuca y espalda (risas) pero igual yo iba, nos estábamos jugando la vida y no había lugar para dudas.

Otra que recuerdo es de poco antes de la Copa, fuimos a Miami a jugar un cuadrangular amistoso y ahí Markarián nos hacía mini charlas de a dos en las habitaciones. Yo compartía con Magallanes y él fue muy claro en trazarnos sus objetivos con este plantel: tricampeón del fútbol peruano y jugar la final de la Copa Libertadores.

Te soy sincero en ese momento lo de la Copa yo lo veía muy difícil pero ese día en Liniers supe que éramos capaces, sin embargo, la charla de Sergio me regresó a la mente. Él lo tenía claro desde el inicio y los objetivos fueron logrados y casi superados incluso.

Extraído de la revista ONCE