La leyenda del guerrero charrua

Algún día relataremos a nuestros nietos que existió en el fútbol peruano un charrúa con cuerpo de tigre y alma de dragón, incansable guerrero que tomaba el aliento de los dioses incas para llenar sus pulmones y deleitar con su entrega al pueblo celeste, un guerrero que, armado solo de un par de chimpunes, conquistó el corazón y el respeto de una nación.

La historia comienza en el 2011, época en la que nuestra hinchada andaba muy molesta con su equipo, porque a pesar de tenerlo todo, habían pasado por una sequía extraña para nuestros paladares, 5 años sin luchar nada importante.

Confundidos de media tabla para abajo, nuestro equipo parecía haber caído en la monotonía y deambulaba sin rumbo por el campeonato local, confundido en posiciones que no eran acordes con la rica historia de nuestro Club.

Por ese entonces había un uruguayo que iba mostrando su fútbol por el norte del país, hasta que las miradas del Club se posaron en él, y la suya en el Club. Es como que se hubieran buscado mutuamente a pesar de la distancia existente.

Para el siguiente año sus destinos se juntaron y, como cuando se juntan los ríos para hacerse más grandes, la química fue inmediata, Cazulo encajó como nadie en la idiosincrasia del Club, como si hubiese sido un predestinado para llegar a nuestro Sporting.

Nueve años después y con cinco títulos levantados, el jugador decidió que es el momento del descanso del guerrero.

Nosotros, los hinchas, lo extrañaremos, extrañaremos su entrega y su gran corazón para defender nuestros colores, extrañaremos también sus tan atinadas frases cada vez que le tocó responder preguntas difíciles.

Sin embargo, el adiós del jugador profesional Jorge Cazulo da inicio a una nueva historia, seguirá en su casa, nuestra casa, inyectando, desde otras posiciones inyectará la mística y orgullo que deben tener quienes jueguen por Sporting Cristal.

Por ahora, solo queda agregarle a la leyenda que, aún se escuchan rugidos en el camerino, aún se escuchan pasos del gigante todoterreno que se comía la cancha y es que el guerrero charrúa vivirá por siempre en nuestros corazones y alguna vez nos parecerá increíble haber compartido momentos con él.

Hoy, Jorge Luis “El Piki” Cazulo, sacó patente de Ídolo en Sporting Cristal y ocupa un lugar privilegiado entre las leyendas que el pueblo celeste inmortalizó en sus ojos, mentes y corazones.

Gracias por todo lo que nos diste “Piki” y esperemos más alegrías en lo que se viene.