La Cancha: Sporting Cristal 3 – Juan Aurich 2

Tras el pitazo final, las voces empezaron a sonar calificando este como el mejor partido en lo que va del campeonato. Una reedición de la final del año pasado trajo un partido diferente al resto del campeonato, vibrante, con emociones, con un trámite cambiante que, en muchos momentos, hizo recordar a la final de diciembre último en Trujillo.

Un rival fuerte como Juan Aurich, con jugadores nacionales de nivel selección y un técnico conocedor, desnudó en varios momentos las debilidades cerveceras. Es cierto. Pero también sirvió como muestra de las fortalezas rimenses. Sporting Cristal mostró ser un equipo maduro, expediente, con la fortaleza anímica suficiente y el convencimiento necesario para revertir partidos difíciles. Pareciera que es posible que cualquier rival pueda aprovechar los errores puntuales que otorga Sporting Cristal pero también se hace evidente que para ganarle a este Cristal se necesita mucha fortaleza de mente. El equipo rival que carezca de ésta última terminará siendo doblegado. Juan Aurich la tenía y por eso a Cristal le costó la vida entera lograr este resultado.

Durante los primeros quince minutos, la visita hizo desaparecer a Cristal. Fue un lapso terrible durante el que sufrimos una presión agobiante. Aurich no sólo nos quitaba la pelota rápidamente sino que la administró con criterio. No fue inmerecido el primer gol – tempranero – ni tampoco hubiera sorprendido que la diferencia se haga mayor. Daniel Ahmed leyó bien el partido y adelantó unos metros a Jorge Cazulo quien había iniciado muy metido en la defensa. Con la nivelación en el mediocampo empezó el juego rimense. A partir de los 20, fue Cristal el que empezó a tener la pelota y Aurich cedió protagonismo. Un partido intenso que se terminó resolviendo a favor de Cristal gracias – quien lo diría – a un error puntual del arquero visitante. Los errores son así, a veces también nos permiten sacar resultado a nosotros.

Renzo Sheput. Lo del 10 conmueve. Objeto de críticas y todo, hay cosas que a Renzo Hay cosas que a Renzo Sheput no se le pueden cuestionar nunca. Primero, el gran cariño que siente hacia nuestra camiseta que lo impulsa a siempre dejar todo y, segundo, su gran habilidad que nos permite encontrar el camino en momentos difíciles. Renzo anotó de tiro libre (con un rebote beneficioso además) el primer gol rimese, el gol de la igualdad, el que concretaba la paridad de juego que ya habíamos logrado. Y lo gritó como se gritan los goles de Cristal: festejando al escudo. ¡Cristal, carajo!, gritó el 10, y su grito nos abrazó a todos. Gol de Cristal. Que sensación tan linda.

Pero la nobleza obliga a mencionar también a Jorge Cazulo, Sergio Blanco y Horacio Calcaterra que tuvieron un partido de overall y lo hicieron de gran manera.

Sumamos 15 partidos invictos. Es casi una ronda completa (o, tal como está estructurado el torneo 2015, un campeonato entero) de resultados positivos. Cristal gana partidos convenciendo y gustando, sin gustar pero convenciendo y, también, trabajando y esforzándose. El desenlace del torneo dependerá de varias variables y otros partidos pero, por el momento, es claro que Sporting Cristal es el mejor equipo del campeonato. Alegra saberlo, ahora resta demostrarlo y sellarlo. Estamos en camino, tenemos con qué. Nos toca alentar hasta que logremos ese nuevo objetivo.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com

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