La Cancha: Sporting Cristal 2 – Sport Loreto 1

La tarea pendiente de Sporting Cristal era lidiar con equipos que, ordenados y timoratos, llegaban al Gallardo a cerrarse atrás y ver si pueden encontrar petroleo en una jugada particular. Lo hizo Comercio al inicio del torneo, lo hizo Huancayo hace dos semanas, lo hizo Loreto ayer. Y como en cada uno de esos partidos, Cristal lo sufrió.

Salimos hechos una tromba, cargando con intención y sed de título pero nos empezamos a chocar con la línea de 5 con que Loreto se cerró atrás. Una cancha angosta como la del Gallardo, un equipo con vocación de no perder, Cristal enfrentado a su propia debilidad. Ni siquiera la expulsión por agresión al jugador de Sport Loreto abrió el partido, la visita lo llevó a su ritmo y sus esfuerzos por no desordenarse dieron resultado.

En el segundo tiempo, durante largos minutos, el partido parecía de ser uno de esos que cierran en el cero a cero. Yo tenía otro temor. Por el desarrollo, podía ser el partido típico del equipo chico que se cierra con éxito por un tiempo y que luego, desbordado por la contundencia rimense, termina llevandose la goleada que le corresponde. Pero también, por el desarrollo podía ser uno de esos partidos amargos que terminamos perdiendo de manera increíble.

El gol de Sport Loreto, desinteligencia en el medio más que en la defensa, hubiera marcado el segundo ejemplo sino fuera porque Joazinho Arroé estuvo en el lugar en que debía estar, el arquero visitante – de partido correcto – salió desesperadamente de su arco y Arroé anotó su primer gol en el Gallardo. Volvía a anotar con la camiseta celeste luego de casi dos años y marcó, por primera vez, un gol del que no podrá decir que siente tristeza de haberlo anotado.

El rápido empate fue la inyección de fe que necesitamos todos y el mazazo que destruyó la intención de Sport Loreto. La diferencia vino de penal, mano clarísima en el área (No querramos tapar la mano con un sol) y Lobatón que capitaliza.

Cristal, con mas esfuerzo del que se pensó, reflejaba en el marcador la gran diferencia futbolística a su favor. Se superó un partido difícil ante un rival que vino a exigirnos en el punto más débil que habíamos mostrado. Se superó con futbol, con ganas de triunfo, con la hinchada que volvió a atiborrar el Alberto Gallardo. Un triunfo que nos pone a tiro de campeonato, un triunfo que nos llena de esperanza para ir al Monumental y convertirnos en el primer equipo visitante que dé una vuelta olímpica en ese estadio. Un logro que nos correspondería por historia y rivalidad.

Pero aún falta jugarse el partido. Aún faltan 90 minutos más. Es un partido que no se debe jugar tomando en cuenta la tabla de posiciones. Ya hemos visto cómo complican los coleros. Además este es un clásico y en un clásico, todo puede pasar. Lo que me llena de confianza es que los de Ate, como siempre, enfrentan este partido llenándose la boca de sus mentiras. Siempre que hacen eso, los terminamos goleando. Tengo más miedo de la U cuando llega temerosa, agazapada. Pero cuando empiezan con sus bravuconadas … la historia se repite.

Nos vemos este domingo, entonces, en sur para alentar al campeón y verlo festejar un Torneo Apertura que nos permita acercarnos a la Estrella 18.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com

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