La cancha: Sporting Cristal 1 – cienciano 0

Sería bonito que en esta crónica sólo hablemos de fútbol. Del golazo de Carlos Lobatón o de las inquietudes que el partido dejó con miras al debut copero en una semana. Pero, lamentablemente, no puede ser. La crónica va a tener que incluir el fastidio de miles de hinchas cerveceros que se quedaron sin ver a su equipo, que esperaron horas bajo el sol del verano rimense – porque es Rimense – y que tuvieron que retirarse masticando bronca gracias a movidas políticas que tienen poco que ver con fútbol y sí mucho con personajes de bajos escrúpulos y cuestionada moral que intentan obligar a Sporting Cristal a ceder legítimos derechos.

Promediando el partido de reserva, trabajadores de la Municipalidad de San Martín de Porres se presentaron en el estadio y pretendieron suspender el encuentro de reservas e impedir que se juegue el encuentro de primera división. ¿La razón? Una supuesta autorización que Sporting Cristal debía pedir a la Municipalidad Distrital para la realización de este partido. Una licencia adicional que nunca antes – en los 19 años que llevamos administrando el Alberto Gallardo – se nos había exigido y cuyo sustento legal nadie – ni siquiera el mismo alcalde – puede dar.

El análisis de los sustentos legales los veremos en otra oportunidad, baste por hoy señalar que para nadie es un secreto que todas estas movidas responden a intereses políticos que buscan respaldar una pretensión absurdo de una institución minúscula que siente que la prepotencia, la extorsión y la amenaza son las mejores fórmulas para negociar. La pretensión de Pacífico FC de utilizar el Alberto Gallardo sin pagar por su mantenimiento no sólo es irreal, es abusiva. Y si el alcalde de San Martín de Porras avala estos acciones ilegítimas, dice mucho sobre su real catadura.

gordo cabron

Pero incluso en las noches más oscuras hay luces que rescatar. Ayer se notó claramente qué tipo de institución es Sporting Cristal, respetuosa de las leyes siempre – aunque sabrá hacer valer su derecho y sus expectativas legalmente como corresponde – y sobre todo su gente. En una sociedad llena de violencia – violencia que exacerban sujetos como Mattos y como el gerente de marketing de Pacífico FC – la hinchada cervecera mostró un comportamiento ejemplar. Se acató la orden a pesar de su injusticia y no hubo ningún incidente ni durante la concentración ni durante su evacuación. El hincha cervecero vino para ver fútbol y se retiro con amargura pero con orden. Lo que en otros distritos sería caldo de cultivo de saqueos, robos y violencia, ayer en Caquetá fue una movilización pacífica. Orgulloso del pueblo celeste, ejemplar hasta en la arbitrariedad.

Mattos, en vez de aliarse con sujetos de baja estofa, debería procurar que estos comportamientos ejemplares, que corresponden a una institución ejemplar, sean modelo en su distrito.

Y entonces, cuando la gente ya había abandonado Caquetá, Carlos Lobatón les regaló un golazo. Un golazo de enciclopedia. Carlos Augusto vio lo que nadie estaba viendo y supo que podía hacer lo que nadie esperaba. Le pegó para que la parábola sea exacta, para que el balón ingrese por ese punto inasible en el que ni los defensas adelantados ni el arquero salido iban a llegar jamás. Recién con el grito de gol, el arquero ciencianista supo lo que había regalado. Y estoy seguro que, si no fuera por el orgullo de la competencia, él también lo habría aplaudido.

¿Fuera de eso?

Poco. Resultó siendo más vistoso lo de Cienciano, que jugó a un nivel que no recordaba haberlo visto nunca a ningún otro equipo imperial en el Gallardo. Cienciano ha sabido ganarnos partidos pero estos se dieron en tardes en que Cristal no se encontraba ni los pasadores para amarrarselos. Ayer Cienciano tomó y controló a un Cristal demasiado ligerito en el juego y en el ánimo. Se ganó con mucha angustia, de aquella formas que en el Gallardo – ayer más Gallardo que nunca -, nunca gusta pero que en otros lados, al pié de algunos cerros en Ate, generarían arrobos de éxtasis.

Jorge Espejo, que terminó el partido expulsado, mostró que el año y medio que estuvo en Cristal le sirvió muchísimo. Jugó un ajedréz perfecto y de la mano de un equipo sacrificado y que le entiende, terminó anulando las virtudes de Cristal. Va a ser interesante seguir la campaña de este equipo de Espejo.

Como interesante es pensar en lo que Daniel Ahmed va a tener que hacer para limpiar esta pálida imagen que dejó el equipo a una semana del debut de Copa. Por lo demás, si me preguntas, prefiero llegar a Copa pensando que tengo que esforzarme mucho para lograr lo que quiero que llegar a Copa creyendo que con lo que tenemos alcanza.

La tarde cayó sobre el Gallardo. Tibia y celeste. La gente ya estaba en su casa, será para la siguiente oportunidad en que este equipo se reencuentre con los aplausos en su casa, para envidia de las almas minúsculas.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com

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