La Cancha: Sporting Cristal 0 – Sport Huancayo 0

Empatar a 0, de locales, al inicio de un torneo, es algo que disgusta a cualquier hincha de Sporting Cristal. La gente quiere ver a un Cristal arrollador desde el primer minuto y estos partidos con resultados no queridos terminan siendo un trago difícil de pasar.

Sí pues, a ninguno de nosotros le gusta.

Pero hay que ir más allá del resultado. Esa es la idea.

Y, más allá del resultado, yo veo dos cosas:

1. Esa es la forma en que Cristal tiene que jugar. Cristal tiene que privilegiar siempre la posesión. Los partidos en La Florida se deben plantear siempre desde la premisa que el balón lo debemos tener nosotros y debemos saber qué hacer con él. Para ello es menester tener jugadores que manejen bien la pelota y, sobre todo, la vocación de recuperarla rápido y, de preferencia, en el mismo campo del rival.

Y eso ha hecho este Sporting Cristal de Mariano Soso. Con jugadores como Josepmir Ballón, Horacio Calcaterra, Carlos Lobatón, Irven Ávila, Gabriel Costa, Alfredo Ramúa, Jair Céspedes y Renzo Sheput, Cristal la va a tener siempre. Hoy la tuvimos siempre y la recuperamos rápido. Tan rápido que fue raro que Sport Huancayo pudiera hacer algo. Claro, tampoco es que el equipo de la visita hubiera propuesto mucho en ataque, pero es agradable ver que la defensa en Cristal empieza desde Santiago Silva y que muchas, muchas, pelotas se recuperan antes de que el otro equipo pase la línea de medio campo. Ese es el camino, tanto en ataque como en defensa, por ahí debemos seguir yendo.

2. Ir para adelante no es lo mismo que atacar. Cristal hoy fue para adelante todo el partido. Pero atacó muy poco. Atacar no significa jugar cerca del arco rival, significa concurrir hacia él con recursos, con ideas, con estrategias. Cristal jugó mucho en los últimos 30 metros del campo pero atacó poco. Hizo poco daño, generó muy pocas opciones claras de gol. Los remates al arco fueron escasos e inofensivos. Y los que no, fueron bien conjurados por el arquero de la visita.

Lobatón no estuvo fino y eso nos restó. Las paredes no funcionaron nunca y los pases con veneno resultaron siempre o muy largos o muy cortos. Así es difícil. Encima, faltó esa pizca de tranquilidad que se necesitaba para, desde la banca, lanzar el cambio de timón a tiempo y, desde la cancha, poder tomar mejores decisiones. A Silva, la defensa de la visita se lo comió. Ocho jugadores de Sport Huancayo en el área, anularon con facilidad al único 9 de Sporting Cristal. Se necesitó más presencia ahí dentro. De la misma manera, en la cancha los jugadores privilegiaron el centro a una defensa cerrada en vez de intentar los remates de fuera. El dato: los pocos remates de fuera que se intentaron llevaron veneno.

En fin.

El partido no me gustó, pero el rendimiento no me mata la ilusión. Por el contrario, me la sostiene. Creo que con la seguidilla de partidos, los automatismos se van a ir puliendo, las decisiones van a ir mejorando y Cristal le va a sumar filo a su posesión. Vamos a dejar de ser como esa tijera roma que achura pero no corta.

Por lo demás, hay que tener tranquilidad. El resultado genera desesperación ante la cercanía del partido de Copa. Pero hay que recordar que este ciclo, el de Mariano Soso, recién ha comenzado. Hay que tener bien en claro que el mundo no se acaba en el 18 de febrero y que la prioridad en este momento no es sumar puntos como sea sino armar bien la base para por lo menos esta temporada y la próxima. Lo peor que podemos hacer es desesperarnos por los partidos que se jueguen en este mes de febrero.

Hay que mejorar. Veamos cómo se para el equipo el martes ante un rival que va a ofrecer otro libreto – totalmente distinto – al que ofreció Sport Huancayo. Entonces, podremos ver que tan dúctil es este Sporting Cristal.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com

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