La Cancha: León de Huánuco 1 – Sporting Cristal 2

Sporting Cristal, trabajando atrás de los punteros, va capitalizando sus reales pero aún exiguas posibilidades de pelear el título del Apertura. Eso se logra manteniendo una regularidad en resultados pero, aún mejor, manteniendo una regularidad en juego. Cristal no deslumbra pero, por el momento, ya ha dejado de decepcionar. Con jugadores jugando a lo que saben y en dónde saben, con apuestas claras al fútbol histórico, el de abrir oportunidades en función a la triangulación precisa y al pase inesperado. Cristal intentando jugar a lo que siempre debe jugar.

Aún se pueden discutir decisiones del técnico, rendimientos individuales y errores puntuales. Aún existen preocupaciones en defensa – más aún con la lesión de Alberto Rodríguez que por segundo partido consecutivo tuvo que volver a ser cambiado por una molestía – y aún se dan errores que nos cuestan goles. Aún desperdiciamos muchas más oportunidades que las que concretamos pero, casualmente, nos mostramos sólidos y superiores ante los rivales de turno.

Cristal se hizo fuerte en el medio y ganó el partido en base a la posesión. Posesión productiva que se mantuvo todo lo posible hasta poder hacer daño. El rival intentó hacerse fuerte en las bandas y nos complicaron – bastante – pero se pudieron soportar los embates. Se renunció al pelotazo desesperado y se apostó por el pase certero. Faltó precisión pero hubo bastante despliegue, se llegó con pocos hombres y con espacios y – cuando hizo falta – se tuvo el criterio para sorprender con pases largos. Es tan distinta esa pelota puesta por Irven a la cabeza de Renzo para el segundo gol, tan distinta, a aquellos balonazos con que ahogábamos nuestro propio juego en los partidos pasados. Esa diferencia entre mandar una bala al corazón del área huanuqueña y mandar un centro desesperado es la diferencia entre el Cristal que suma y aquel que decepciona.

¿Alcanza para acortar el camino? Es posible. Igual, el tropezón del reinicio del campeonato nos pesa. Podríamos ser punteros cómodos, alejados, ajenos a cualquier discusión y, a cambio de eso, estamos atrás, trotando, acechantes a cualquier tropezón de los de arriba que se creen campeones con partidos aún por jugarse e hinchando el pecho como si no conocieron su historia, como si no supieran que 9 veces de cada 10, ahí se tropiezan con algo.

Y lo bueno es que el camino que viene está lleno de huecos y piedras sueltas. Lindo material para que alguien se tropiece.

Por:Chalo

Director de www.elcristalconquetemiro.com

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