La Cancha: Lanús 4 – Sporting Cristal 2

Contextualicemos y retrocedamos 2 meses y medio. El 29 de noviembre Lanús estaba perdiendo la Copa Libertadores y, por esas mismas fechas (el 30), nosotros caíamos derrotados ante Juan Aurich quien sacaba lustre a su reciente condena a jugar Segunda División. Así estábamos. Claro, mucho ha pasado en esos 2 meses y medio pero no hay que perder de vista que veníamos de la campaña mas desastrosa en años y teníamos que enfrentar al subcampeón de Libertadores.

 

La esperanza se vistió de celeste pero sabíamos que el partido era de lo más dificil por más que Lanús sufrió el éxodo de sus jugadores coperos. Lo que esperábamos era que Sporting Cristal no haga de cenicienta y que, por el contrario, que compita, que busque ganar y que, en todo caso, venda cara una derrota.

Bueno, yo ayer vi a un Cristal que vendió cara la derrota y que compitió de igual a igual, que superó al local en momentos y que lo perdió porque a este nivel de competencia los errores cuestan. Cada gol se corresponde con un error propio. Lanús lo gana porque Cristal le facilitó las cosas. Claro, ahí entran varios elementos como la jerarquía de un plantel sobre otro y es que no es lo mismo el ritmo de la Copa Movistar que el de la Superliga Argentina.

Bien Cristal, entonces, que demostró una resiliencia enorme para brindar un partido como el de ayer cuando hace sólo 10 semanas perdíamos con justicia frente a un equipo descendido. Bien Cristal, bien sus jugadores y magnífico Mario Salas.

Hoy se apunta a Johan Madrid y a Fernando Pacheco como culpables del resultado. Y sí, hay que decirlo, ambos jugadores fueron los puntos mas bajos del equipo homogéneo. Pero, a pesar de que sus errores nos pudieron costar el partido, no hay que olvidarse que son muchachos y que son de la casa. Ayer lo solté en el twitter y hoy lo reitero, hay que criticar sí, pero hay que dejar la mala leche, Cristal tiene que crecer con ellos, no dejándolos atrás. La experiencia, no me cabe duda, hará enriquecer a Madrid quien aprendió por la vía dolorosa que errores como los que cometió pasan la factura. El Comandante Salas tendrá que evaluar si el muchacho acusó bien la lección y merece que se le renueve la confianza o si conviene darle un poco de aire. Lo de Pacheco es distinto. Falla en la toma de decisión y eso lo está presionando. Ha jugado dos de los partidos más difíciles de esta primera recta de la temporada y ha mostrado que el reto le quedó grande no tanto por falta de talento sino por falta de experiencia. Alexis Rojas, por el contrario, parece acusar mejor recepción. De nuevo, la decisión está en las manos de Mario Salas.

Los dos goles de Emanuel Herrera (el goleador, el goleador) y lo visto en la cancha del Nestor Díaz alcanzan para la ilusión y la fe. La llave no está cerrada y Cristal, corrigiendo errores y haciendo respetar su cancha, podría ganar una llave que muchos dieron por perdida desde que se anunció. Nuevamente, yo lo quiero es que el equipo compita, que haga un partido a la altura de nuestra condición y que, sea cual sea el resultado, quede la idea de que enfrentarse a Cristal en una eliminatoria es un negocio difícil.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.pe

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