Editorial: La tan ansiada identidad

Hace muchos años venimos reclamando que nuestro club adolece de identidad, ex jugadores o personas identificadas con equipos rivales recalan en nuestro amado club que los acoge en desmedro de profesionales igual o mejor capacitados, pero de los nuestros, a los celestes no se les da la oportunidad que se les da a estos intrusos.

Así también existen jugadores que después de ser formados en nuestras canteras y luego que el club les dio miles de facilidades para rehabilitarse cuando llegaban lesionados del extranjero o cuando no tenían club se van a otros equipos y hasta “gozan” cada vez que nos enfrentan. Lo hacen con una pica personal y hasta pregonan a los cuatro vientos su no hinchaje por nuestro club. También tenemos a los peseteros que, por unas cuantas monedas más, dejan de lado nuestra camiseta, renegando de sus orígenes y besando escudos de equipos rivales.

Con mucha satisfacción vemos que las cosas van cambiando, en la primera fecha de este campeonato un muchacho del Sport Huancayo formado en nuestro club, mostró su amor y agradecimiento al no celebrar el gol que nos había marcado, sino levantando las manos en señal de disculpa al club que lo formó como profesional, un gesto digno de reconocer.

Ejemplo claro, pero de mayor dimensión, es el caso de nuestro querido Yoshimar Yotún que en un gesto de amor, agradecimiento y desprendimiento aceptó una oferta económica, mucho menor de la que había recibido de otro club, y, haciendo caso a su corazón, decidió llegar a La Florida que él considera su casa.
Gestos como estos nos indican que la tan ansiada identificación va por buen camino. Lo hecho por estos muchachos es de resaltar, así como nos malogra el hígado y criticamos a las gallinas o cagones infiltrados en el club, estos gestos nos satisfacen como hinchada.

A Yotún solo queda agradecerle y recibirlo de la mejor manera este domingo, hacerle sentir el agradecimiento y reciprocidad por el amor que siente por los colores.

Vamos celestes este domingo a llenar el Gallardo y alentar hasta el final.
El equipo nos espera y Yotún lo merece.