Cual es la controversia entre Cristal y otros clubes contra la Liga 1

El fútbol peruano no tiene pitazo final para los problemas. Cuando la Liga 1 tuvo que empezar con los cuadros locales sin público en las tribunas, salvo UTC ante Boys, este viernes se presentó un nuevo inconveniente en el certamen: Alianza, Universiatario, Cristal, Melgar u Cienciano emitieron un comunicado conjunto donde muestran su disconformidad con la parte comercial del reglamento de la Liga 1.

“La FPF (Liga Profesional de Fútbol) no le paga dinero alguno a los clubes por participar de la competencia, como sí sucede en los torneos internacionales, ni tampoco le ofrece beneficios económicos por el uso de sus activos. Los clubes firmantes creemos que este reglamento aleja a los patrocinadores potenciales de los clubes y convierte a la LFP en un competidor directo de estos”, se lee en el comunicado que publicaron por la mañana.

Los puntos que establecieron como perjudiciales para los intereses comerciales de los clubes apuntan hasta catorce puntos, que van desde espacios publicitarios hasta entradas de cortesía para los playoff. Este reglamento fue entregado a los clubes en diciembre pasado, pero no es que estos lo aprueben. Es la Liga la que establece los criterios.

Según indican respresentantes de los clubes, con estas medidas, la LFP pasa a ser como un competidor desleal para los clubes. “La FPF quiere tomar espacios, meter sponsors. Quiere generar comercialización a costa de los clubes. Se vuelve nuestro rival. Si voy a competir contra la FPF, las marcas irán con la FPF porque tendrá presencia en todos los estadios y conmigo solo en mi club. Cómo podría competir. Es competencia desleal”.

La razón pasa básicamente por el uso de las vallas publicitarias en oriente, en el centro del campo, detrás de los arcos y el uso del arco y pie de foto que se usan en el inicio de cada partido. Los clubes no reciben ninguna retribución económica por estos espacios en los que la Liga promociona a las marcas que auspician el torneo.

La postura de Sporting Cristal sobre el tema es bastante clara. “Nosotros no podemos acatar todos los puntos porque tenemos contratos con exclusividad. Si la FPF quiere poner marcas en el centro del campo o detrás de los arcos, van en detrimento del club. Esos lugares ya lo tenemos ocupados. Ellos quieren compartir el lugar, pero nuestro sponsor no van a querer compartirlo”, explica Óscar Moral, gerente comercial y de marketing del cuadro rimense.

Alejandro Mazzi, subgerente de marketing de la FPF, nos explica que hay gastos que han dejado de hacer los clubes que compensan el uso de esos espacios. “Lo que buscamos es generar recursos para luego reinventarlos en el mismo torneo. Antes los clubes pagaban pasajes, arbitraje, fondo de transporte, delegado, antidopaje, pelotas. Eso compensa el uso de los espacios”, nos dice.

Esos mismos argumentos se expusieron en un comunicado que publicó la FPF. Recordaron que son posturas que ya vienen desde hace un par de años y explicaron que los gastos que han dejado de realizar los clubes son el 95% de los costos asociados para la organización de un partido.

Sin embargo, la visión va más allá de esos gastos, según nos dice Óscar Moral. “Día a día invertimos en jugadores, en menores, en la industria del fútbol. El club tiene muchos más costos que árbitros o balones”. Por eso, para los clubes lo importante es cumplir con sus auspiciadores, quienes les generan los ingresos para cubrir su existencia como institución.

“Con los auspiciadores yo hago posible la industria”, agrega Gilabert. “Sin eso, no voy a poder competir. No voy a poder participar ya que no sería una inversión, sería un gasto porque no voy a tener retribución porque la FPF te quita la comercialización”, sentencia.

Mientras, Óscar Moral agregó otro punto que les preocupa. “El tema de las entradas. Son 200 mil soles al año. Y eso de darle a las Ligas Departamentales es jalado de los pelos”, nos dice. El hecho de regalar hasta 80 boletos de occidente y más de 100 en los play off resulta sensible para los clubes, más ahora que la capacidad está limitada en los recintos.

Desde la FPF, Mazzi nos explica que todas estas medidas buscan que la Liga se autosostenible y para ello deben apoyarse en los clubes. “Intentamos no ser invasivos, pero si estamos buscando incrementar el inventario de activos”, nos dice. Es decir, están buscando tener en los estadios a un capital que comercializar pese a que este no les pertenece. “No estamos sacando espacios que ellos hayan utilizado. Los clubes pueden generar recursos con sus camisetas, sus jugadores. No somos su competencia”, asegura.

Además, aseguran que en caso solicitar el uso de vallas distintas a las mencionadas en el reglamento, la FPF pagaría el uso del espacio. “Las vallas de oriente están en el manual desde el 2019″, nos dice. Es decir, solo por esta, además del arco, el pie de foto, el podio de balón y el flash interview son obligatorias para cada club.

“El flash interview se hizo por el COVID-19. Ahora nosotros organizamos los partidos y no debemos tener esa imposición que salgan las marcas de la Liga y no la de los clubes”, responde Óscar Moral. Otro punto sensible.

Tanto Sporting Cristal como Universitario han dejado en claro su postura: no van a obedecer esos requerimientos. “No vamos a negociar. A ninguna marca le gusta que le digas que vas a ser exclusivo y que luego la pongan a una marca de la competencia a su lado. Nos están generando un problema”, nos dice Moral del cuadro rimense. “No lo vamos a permitir. La prioridad es la ‘U’”, nos dice Gilabert de tienda crema.

Si bien la posición de la FPF es negociar los puntos que no hayan quedado claros y ver cómo se puede compartir la comercialización, hay cosas que no entran en esa conversación: el uso de la valla de oriente, por ejemplo. “Nosotros también tenemos compromisos comerciales con las marcas y no cumplirlas acarrean sanciones. Si no se cumple, va a ser una relación insostenible. Si hemos analizado algún tipo de sanciones”, concluye Alejandro Mazzi.

Así empieza la Liga 1, con nuevos problemas que enfrentan a los clubes con los organizadores del torneo. El fútbol peruano aún está lejos de dar los pasos necesarios para ser competitivos a nivel interno, mucho peor para cuando nos toca salir al exterior.