Como Yotún: los celestes que volvieron a casa

En el tradicional barrio del Rímac, un prometedor talento de procedencia chalaca fue descubierto en la primera década de los 2000′s. Su nombre era Yoshimar Yotún, un joven delgado de gran proyección y excelsa habilidad con la pelota que ya daba señales en la cantera del Sporting Cristal de un futuro bastante prometedor. El resto es historia. Luego de tiempos gloriosos con los rimenses y ocho años seguidos jugando fuera del país, ‘Yoshi’ ha decidido volver a casa.

Estos primeros días de marzo han sido bastante intensos. La indecisión de Yotún alcanzó casi el final del mercado de pases. Incluso, tuvo una interesante oferta de Alianza Lima en este último tiempo. Pero el volante de la selección peruana le hizo caso al corazón y pegará la vuelta al Rímac, tras llegar a un acuerdo con los directivos del club celeste hasta que acabe el Torneo Apertura y la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Si bien se formó en las divisiones menores del Sporting Cristal, Yoshimar Yotún inició su camino profesional con el José Gálvez en el 2008. Rápidamente, aquel joven de apenas 18 años se ganó un lugar en el equipo de Chimbote y gracias a sus buenas actuaciones volvió al equipo rimense en el año siguiente.

Desde el 2009 hasta el 2012, ‘Yoshi’ jugó ininterrumpidamente con el equipo celeste, ganando el título nacional en esa última temporada. Luego, tras ser uno de los pilares del campeonato, el Vasco da Gama consiguió sus servicios a préstamo en el 2013. Solo fue cuestión de tiempo para que el peruano se ganara el titularato en el equipo brasileño.

En 2014, Yotún regresó al Rímac y nuevamente fue protagonista para la obtención de un nuevo trofeo de Primera División para el Sporting Cristal. Al año siguiente, lo fichó el Malmö FF de Suecia, donde permaneció tres años, ganó dos títulos nacionales y pudo jugar la Champions League 2015/16, enfrentando a equipos como el Real Madrid y PSG.

En agosto del 2017, llegó al Orlando City de la MLS, donde también se ganó mucho cariño. Tras dos años en el cuadro estadounidense, llegó al Cruz Azul, donde se convirtió en uno de los referentes. Entre los acontecimientos más especiales con el club mexicano, está la conquista de la Liga MX 2021 de la mano de Juan Reynoso.

En diciembre del año pasado se desvinculó de ‘La Máquina’ y, desde entonces, Yoshimar Yotún ha estado en búsqueda de un nuevo destino y ya lo encontró. Sporting Cristal le ha vuelto a abrir las puertas y ahora el volante de 31 años buscará recuperar su ritmo competitivo cuánto antes para aportar al club y a la selección peruana.

Los cracks que volvieron al Rímac
Yoshimar Yotún no es el primer crack que regresa al Sporting Cristal, su morada futbolística. Ya anteriormente habían hecho lo propio jugadores de la talla de Alberto Gallardo, Ramón Mifflin, Julio César Uribe, Jorge Soto, Roberto Palacios y Luis Advíncula. La lista se sigue alargando.

No es una casualidad que el estadio del club celeste lleve el nombre del gran Alberto Gallardo. Fue una leyenda pura. Empezó su carrera profesional en 1959 en el modesto club Mariscal Castilla, pero solo duró un año ahí, pues Sporting Cristal se interesó muy temprano en él por su gran talento. Así, el ‘Jet’ -como era apodado- continuó con sus primeros pasos en el equipo cervecero hasta 1963, obteniendo el título nacional de 1961 en ese lapso.

Después, Gallardo se aventuró en el extranjero unos años. Jugó una temporada en el AC Milan, club con el que ganó la Serie A en 1964; continuó en Italia en el Cagliari Calcio dos campañas; y finalmente jugó por el Palmeiras, ganando el Brasileirao de 1967.

Tras brillar fuera del país, el ‘Jet’ volvió al país para continuar su aventura con Sporting Cristal, consolidándose en esta etapa como ídolo indiscutible del club. Gallardo concretó la hazaña de ser el máximo goleador histórico de los rimenses, aunque luego ese récord se le fue arrebatado (actualmente es el segundo). Y también ganó los títulos nacionales de 1968, 1970 y 1972. Su retiro definitivo fue en 1978 con los celestes.

El caso de Ramón Mifflin es un poco distinto. El ‘Cabezón’ inició su carrera profesional en el Centro Iqueño en 1963. Luego pasó por el Defensor Arica hasta que en 1968 fichó por Sporting Cristal, donde se mantuvo más tiempo (cinco años), ganando además tres títulos nacionales con los rimenses (1968, 1970 y 1972).

Después del éxito con los celestes, se aventuró fuera del país en equipos como Racing (Argentina), Santos FC (Brasil), New York Cosmos y Los Angeles Aztecs (ambos Estados Unidos). En 1978 pegó la vuelta al Sporting Cristal y al año siguiente sumó otro trofeo nacional a su palmarés. Se retiró en 1981 con el Independiente Santa Fe de Colombia.

Tampoco hay que olvidar a Julio César Uribe, quien se formó desde los 12 años en las categorías menores del club del Rímac. Gracias a su enorme talento, se ganó a pulso su puesto en el esquema titular del primer equipo y fue protagonista del primer bicampeonato en la historia de los celestes entre 1979 y 1980. En 1982 dejó al club rimense para comenzar sus andanzas en el extranjero.

Así, el ‘Diamante’ vistió los colores del Cagliari Calcio de Italia; Junior y América de Cali de Colombia: y finalmente América de México, club con el que ganó un título nacional. En 1988 regresa al equipo rimense para ganar otro trofeo de Primera División. Después tuvo un breve paso por el América de Cali y luego Tecos de la UAG.

Retornó por última vez en 1991, pero problemas internos con el entonces entrenador Juan Carlos Oblitas provocaron que se marche en octubre de ese año, poco antes de concretar una nueva conquista nacional. Tres años después, habiendo jugado con Independiente Medellín y Envigado de Colombia, Julio César Uribe decidió colgar los chimpunes como jugador-entrenador del Carlos Mannucci.

Roberto Palacios es otro de los cracks que en Perú siempre escogió al Sporting Cristal por encima de todo. Se formó en las canteras del club celeste y debutó oficialmente en Primera División en 1991. El ‘Chorri’, con un indiscutible potencial en el campo, fue uno de los pilares rimenses en esa década de los 90′s, conquistando su primer título en el año de su estreno (1991), además de concretar el glorioso tricampeonato de ‘La Máquina Celeste’ en los años 1994, 1995 y 1996.

Su aventura en el exterior comenzó luego de ese valioso tricampeonato. Jugó medio año en el Puebla de México y otro medio año en el Cruzeiro de Brasil, con quien disputó la Copa Intercontinental. Después pasó cuatro temporadas por los Tecos de la UAG (México) para retornar a Sporting Cristal a mediados del año 2001.

El ‘Chorri’ se quedó en el club del Rímac hasta mediados del 2002 y pudo ayudar a la consecución del título de ese año. Después continuó su carrera en México, al volver a los Tecos de la UAG y luego jugar en el Monarcas Morelia y Atlas. En Colombia vistió las camisetas del Deportivo Cali y Liga de Quito, club con el que ganó el campeonato local. Tenía todo arreglado para jugar por el Al-Nassr del fútbol árabe, pero una sanción internacional tras haber participado en una gresca en pleno partido con LDU se lo impidió.

Entonces, a Roberto Palacios le quedó regresar al Perú en el 2007 y, como era de esperarse, eligió nuevamente la camiseta celeste, más aún por la difícil situación que atravesaba el club, que peleaba por evitar el descenso. El objetivo se logró y el ‘Chorri’ continuó los siguientes años con los rimenses hasta febrero del 2012 en la denominada “Noche de la Raza Celeste” , donde le puso punto final a su carrera.

Por último, Luis Advíncula empezó sus andanzas futbolísticas en las divisiones menores del Alianza Atlético de Sullana, pero debutó profesionalmente en el 2009 con el Juan Aurich. Con el equipo chiclayano solo se quedó un año y luego continuó creciendo con el Sporting Cristal hasta el 2012, año en el que conquistó su primer título nacional con los rimenses.

Después de ello, tuvo un breve paso por el Hoffenheim de la Bundesliga, donde solo jugó dos partidos para luego ser cedido al Ponte Preta de Brasil, donde tampoco pudo tener muchas oportunidades. En ese contexto, volvió al Sporting Cristal a finales del 2013 y jugó la primera mitad de la temporada 2014, ayudando inicialmente en la consecución del campeonato de ese año.

Así, la carrera de Advíncula volvió a despegar y, desde ese momento, ha jugado por diferentes equipos como el Vitória Setúbal de Portugal, Bursaspor de Turquía, Newell’s Old Boys de Argentina, Tigres y Lobos BUAP de México, y Rayo Vallecano de España. Actualmente, con 32 años encima, milita en el Boca Juniors, equipo con el que ya ganó un título: la Copa Argentina.