“Argentina no necesitó a Lionel Messi”, por Claudio Vivas

PRIMER TIEMPO

Durante el primer tiempo del compromiso, Argentina fue levemente superior y no necesitó a Lionel Messi para llevar adelante el 1-0, dándole así una ventaja parcial. Venezuela tuvo algunas aproximaciones, intentó manejar en algo el partido, pero la ‘Albiceleste’ fue levemente superior.

Argentina tuvo bien ordenado su campo, estuvo predispuesto a adueñarse del balón, fue importante en la banda derecha, intentando ser un equipo muy responsable en el aspecto defensivo, y Lautaro Martínez y Sergio Agüero inquietaron muchas veces el arco de Venezuela.

Al cierre del primer tiempo se dio un resultado que pone de manifiesto la justicia y la jerarquía de un equipo a otro. Considero que mereció ganar este partido.

Venezuela intentó cortar demasiado, tiene muchos jugadores amonestados y tendrá que recapacitar en ese aspecto, porque, seguramente, algún jugador se puede ir antes de que termine los 90 minutos.

Lionel Messi no apareció mucho durante el primer tiempo, aunque se esperó que termine algunas de las jugadas. Pese a ello, Argentina, en lo que demostró durante la primera parte del compromiso, merecía estar metido en las semifinales.

SEGUNDO TIEMPO

Para el descuento, Argentina supo crecer con el correr de los partidos que jugó en el torneo. Hoy jugó un partido del tipo ‘mata-mata’, en los cuartos de final que le da la posibilidad de estar entre los mejores cuatro de América.

Fue justo el resultado, a pesar de que en algún momento, Venezuelaestuvo cerca del empate y una buena actuación; sin embargo, Argentina supo aprovechar y colocar el partido 2-0. Creo que tuvo oficio, tuvo jerarquía y también supo trabajar muy bien su juego.

Fue un equipo que empezó a crecer, que fue encontrando una identidad y que le empieza a dar a la selección una esperanza de éxito deportivo. 

Hoy no necesitó a Messi, pues se vio a un equipo más compenetrado, con buenas individualidades al servicio del colectivo, lo que propició que el resultado sea justo y le dé la posibilidad de estar entre los cuatro mejores.