Análisis: Sporting Cristal 2021

La planificación de la campaña de Sporting Cristal para el 2021 está finalizada. El equipo de Roberto Mosquera cerró sus contrataciones y con ello, finiquitó la conformación de su plantilla para la nueva temporada. Entre fichajes, regresos y despedidas, Mosquera podría mantener o hacer evolucionar a su once titular.

La temporada 2020 dejó más que satisfecho a Sporting Cristal como club y a sus hinchas. El regreso de Roberto Mosquera hasta salir campeones supuso el retorno de ideas que cultivó el técnico peruano en el 2012. En base al juego combinativo y la verticalidad en ataque.

Mosquera apostó por un once con jugadores hábiles para pasar el balón hacia adelante y veloces para ganar verticalidad. La organización inicial de Cristal tuvo a Renato Solís; Johan Madrid, Gianfranco Chávez, Omar Merlo y Nilson Loyola; Martín Távara, Horacio Calcaterra y Jorge Cazulo; Washington Corozo, Christopher Olivares y Emanuel Herrera.

Cuando se desplegaban en ataque: Loyola subía a la altura de los delanteros y Madrid se cerraba para formar una línea de tres defensores. Távara y Calcaterra se quedaban en la base del mediocampo y Cazulo llegaba al área rival para buscar superioridad numérica en la finalización.

LA VERSIÓN 2021

Para este año, Cristal sufrió el retiro de Jorge Cazulo, un jugador con el perfil de líder dentro del vestuario. Con él, se fueron Carlos Cabello, Renzo Revoredo, José María Inga, Patricio Álvarez, Junior Huerto y Kevin Sandoval. Ante esto, el club buscó refuerzos y variantes para Mosquera y trajo a Percy Prado, Alejandro Duarte, Alejandro Hohberg, Alejandro González e Irven Ávila. Además regresaron los cedidos Anthony Aoki y Jesús Pretell. El nivel de los fichajes podría influir en las decisiones de Mosquera para elegir a su once titular.

Duarte viene de jugar dos años y medio en el exterior y antes fue uno de los mejores arqueros de la Liga1, ventaja importante ante el joven Solís. González es un defensor uruguayo con experiencia que puede cumplir funciones de defensor central y lateral, una variante de 32 años para Madrid. Prado y su formación en el fútbol francés también podrían pesar en la confección de los titulares.

En el caso de Hohberg, comenzaría como una pieza de recambio directo para Corozo, jugador que no tuvo Mosquera el año pasado con un desequilibrio individual para jugar pegado a la banda, profundizar por sí mismo y asociarse con el lateral. Ávila, como un viejo conocido de Mosquera, llega en un momento de su carrera conociendo los puestos del frente de ataque. Puede jugar por banda, detrás del punta y de referencia en el ataque. Un comodín para cualquiera de los jugadores en la delantera.

¿QUIÉNES ENTRARÍAN Y POR QUÉ?

Si respetamos la primera estructura, Cristal podría repetir el 1-4-3-3 inicial, pero con Duarte; Prado, Chávez, Merlo y Loyola; Távara, Calcaterra y Gonzales; Corozo, Marchán y Herrera. González podría ser la excepción para jugar en otros espacios en donde podría ser más peligroso, como jugar por el centro del campo, con el área rival en frente.

El ingreso de Alejandro Duarte por Solís tendría mucho que ver con la confianza que tiene el excapitán de la Universidad San Martín para salir jugando. No solo es un gran atajador, también tiene una lectura de juego que encaja en el modelo de Cristal. Con un equipo adelantado en el ataque, Duarte puede jugar fuera de su área para reducir espacios en transiciones defensivas. Además, tiene condiciones técnicas para intentar construir las jugadas desde su participación.

De igual manera, Percy Prado es un lateral derecho con un perfil defensivo. Lo poco que se le vio jugando en la Ligue 1 fueron dos partidos completos y poco más (jugó 90 minutos ante el PSG y marcó a Kilyan Mbappé) para ver sus capacidades técnicas y su entendimiento del juego, virtud que podría ayudarlo a adaptarse rápido al modelo de juego celeste y ser una seria competencia para Madrid en el puesto. Las funciones en la posición es la de cerrarse para formar una línea de tres defensores cuando el equipo está atacando y generar equilibrio en la parte posterior. Técnicamente, el exjugador del Nantes está un paso adelante que el canterano rimense.

La partida de Cazulo y su ausencia en el mediocampo podría suponer cambios. Con el excapitán, Cristal sumaba un jugador más en el área rival para finalizar por sus desdobles. Sin él para el 2021, su sitio podría ser ocupado por Christofer Gonzales, pero moviéndose distinto por el frente del área rival con la posibilidad de desequilibrar individualmente con su regate, filtrar un pase para romper el bloque defensivo rival o pisar el área rival en el mejor de los casos (sus dos últimos goles en el 2020 fueron en esa zona). En este ensayo, los celestes podrían pasar de 1-4-3-3 al 1-4-2-3-1 con ‘Canchita’ en el espacio del mediapunta.

La principal función de Olivares fue la de dar amplitud por la derecha en el ataque para abrir a las defensas rivales replegadas y cerradas. El jugar más pegado a la banda lo ha reubicado como un jugador con más llegada al área y ser sorpresivo que ser referencia por su 1,88 m. Sin embargo, el ‘Zancudito’ no ofrece posibilidades de ganar en el 1 vs 1, aptitud que sí tiene Marchán, además de buscar el remate o buscar asistir a un compañero en el área a perfil cambiado.

Otra de las variantes posibles para la alineación de Cristal en el 2021: Hohberg podría funcionar como media punta atacando por derecha debido a que puede manejar ambos perfiles y tiene la tendencia de moverse con dirección hacia el centro del campo. Távara podría ser liberado del sitio del mediocampista central para jugar en el sector izquierdo y participar de la organización del ataque por ese lado, y ser relevado por Pretell. Jugar con tres defensores tampoco suena descabellado: Merlo, Chávez y González protegiendo su propia área y Loyola retrocediendo para armar la línea defensiva. Roberto Mosquera tendrá más y mejores variantes para seguir en la nueva temporada de la Liga1. ¿Cuál te gusta más?