Orlando “Chito” De La Torre Castro, el Chito, uno de los más simbólicos caudillos celestes, nació en Trujillo en 1944, pero vino chibolito a vivir a Barrios Altos. Creció en las bravas calles de Barrios Altos. Supo desde pequeño el significado de la palabra solidaridad con los amigos del barrio y los compañeros de equipo. Allí, en Cinco Esquinas, Chirimoyo, Las Carrozas y Huerta Perdida, fue donde empezó a trompearse como los buenos; a imponer su autoridad dentro del campo; a meter combo y tabazo en las calles; chalaca y mitrazo en los potreros. A punta de guapeos y codazos, roces y planchazos, alces y escupitajos, aprendió a bajarle la moral a los delanteros más pintados.

Cuando jugaba, era el rey de las alturas, el saltador infatigable, su fútbol no era elegante pero sí sobrio y seguro. No se aventuraba a salir con pelota jugada, sencillamente la reventaba de chalaca o como vinieran. Y jamás iba a la mala. Lo suyo era una que otra rascadita, una que otra plancha pesada tipo sastre, un roce con la rodilla. Pero era en los saltos cuando causaba zozobra. Puesto que era quien saltaba más alto, era lógico que llegara al piso un poco después porque no se sabía dónde iba a caer, ¡y cómo! Y era frecuente que cayera con toda su humanidad sobre las costillas de los adversarios. Por ello, los delanteros rivales se tenían que salir corriendo para no sufrir una chancada de sus chimpunes número 46.

Alberto "El Jet" Gallardo, es el máximo ídolo del club Sporting Cristal. Esta es su historia:

Entre los grandes goleadores que vistieron la camiseta de Sporting Cristal se encuentra el argentino Horacio Baldessari, un artillero de raza que hizo historia en el cuadro rimense, donde levantó el título nacional de 1991. La Pepa era letal frente a las redes rivales.

Habilidad, velocidad y gambeta pero también la alegría del gol. Cuatro veces campeón nacional con la camiseta celeste, 137 goles anotados y una fidelidad que duró once temporadas. Ese es el resumen de Julio de Andrade Moura "Julinho" en Sporting Cristal.