El domingo pasado se dió el retorno de nuestro querido Cristal a las canchas luego de más de mes y medio de larga espera, gracias a Dios nuestro equipo volvió regalándonos un triunfo. Pero más allá del resultado es imposible para nosotros, como gente de futbol, no hacer un análisis del tiempo de para y lo que significó para nuestro país la Copa del mundo Rusia 2018.

La Dirección de Seguridad Deportiva del Instituto Peruano del Deporte, cuyo director es el Sr. Leoncio Flores Figueroa, atendiendo la recomendación de la Policía Nacional del Perú, ha catalogado el partido entre los clubes Sporting Cristal vs. Sport Huancayo de “nivel de RIESGO ALTO”, y ha decidido la restricción del uso de la tribuna Norte para la gran final del torneo de Verano, programada para este sábado 12 de mayo, a las 8:15 p.m. en el Estadio Nacional.

A finales de diciembre pasado y cuando aún nos encontrábamos con la resaca del campeonato obtenido, los directivos de nuestro club decidieron cortarnos de manera abrupta todo rezago de celebración. Luego de la dimisión de Mariano Soso ( para nosotros cocinada) no tuvieron peor idea que contratar a un entrenador perdedor y resistido como la gayina del solar.

Luego de una nueva derrota de nuestro equipo nos queda la bronca de confirmar lo que habíamos previsto a comienzos de año, un club demasiado grande para un entrenador muy limitado que solo conoce de fracasos en su historia como DT, que ha llegado al campeón nacional solo por sus buenas relaciones más que por su capacidad para dirigir, lo que da como resultado que cada partido con una mínima exigencia se convierta en un calvario para todos los que amamos al Sporting Cristal, el club más grande del país, que hoy por hoy se ha convertido en un club sin ideas claras, sin rumbo.