El magro empate de ayer en Ayacucho nos dejó una vez más la impresión que el equipo camina a la deriva, cual boxeador grogui que no entiende que hace en el ring y solo ruega que suene el campanazo final para no ser noqueado.

 

Esta versión de nuestro Cristal es un mal remedo del equipo tácticamente agresivo que, dicen, reza en el manual de estilo, un equipo que pretende circular el balón sin mirar el arco del frente y se empecina en alinear jugadores que se encuentran en un bajísimo nivel futbolístico.

Historias que se repiten como las injustificables expulsiones de Revoredo, el cual parece que aparte de tener el puesto comprado en el equipo, también goza de carta blanca para ser irresponsablemente echado de la cancha cada que se frustra por su bajo nivel (como en la final contra Melgar).

Otra historia que ya la vimos es la del sr. "Compadre" Del Solar que cada que las cosas no le resultan arremete públicamente contra sus jugadores, tratando asi de justificar sus pésimos planteamientos y alineaciones a todas luces impuestas por los directivos. Ya lo hizo anteriormente con la selección en Uruguay tildando a los jugadores de cobardes y cagones. También ayer, demostrando que ni ha madurado, ni mucho menos ha evolucionado se le fue encima a una joven promesa (sin que sea la octava maravilla) como Renzo Garcés.

Lo que todos nos preguntamos... ¿Por qué no lo guapeó así a Revoredo?, o, a su engreído, Joel Sánchez cuando se falló un gol increíble en Colombia, pero claro, esos jugadores son intocables, quiere demostrar su autoridad culpando a un juvenil al que solo le queda agachar la cabeza, como para que se piense que éste le malogro el trabajo de toda la semana.

Pero... ¿Quién te cree gayina?, Si realmente no quieres malograr lo “trabajado” en la semana: no hagas jugar más a Revoredo, pon a Cazulo donde realmente rinde, si los paquetes que recomendaste no rinden, siéntalos, date cuenta que los arcos están al frente y no a los costados, aunque lo mejor sería que regreses a tu gayinero (qué sabias palabras Pepita).

Esta versión de Cristal no entusiasma, como hinchas le deseamos lo mejor, pero a la vez pensamos en qué momento se acabará esta pesadilla.

Fuerza Cristal!!! Vamos por el campeonato, hagámoslo por la insignia, los colores y la historia... Nada más cuenta.