No recuerdo haber visto antes, en el Perú, un partido que se jugase con las condiciones metereológicas con las que se jugó el partido de Sporting Cristal el sábado último. Desde finales del primer tiempo hasta el final del partido, la cancha se llenó de una neblina densa que no permitió observar el fútbol. No lo recuerdo. He visto partidos jugados bajo un sol incandescente, bajo tormentas eléctricas, bajo chaparrones tropicales, granizadas copiosas e incluso nieve. Sí, nieve. Cerro de Pasco, pues.

¿Y de Cristal?

Bueno, de Cristal hay que decir que el resultado fastidia más que el rendimiento. Ante un FBC Melgar que rompió la billetera en el año de su centenario, Cristal no se vio superado en el rendimiento. El marcador, desde dónde yo lo veo, resulta engañoso porque el partido fue intenso pero no se notó una superioridad del equipo Dominó. Cristal la tuvo cerca también, con un par de remates geniales que no encontraron el éxito e incluso con un penal que Manuel Garay dejó pasar. Era un partido dificil, sí, pero se sacó un balance positivo porque se probó a un equipo alterno (que no suplente ya que la gran mayoría de jugadores que salieron el sábado vestidos de celeste bien podrían ser titulares inamovibles en cualquier equipo del medio) que mostró cosas interesantes. Principalmente los rendimientos individuales que fueron los que terminaron soportando el peso del partido cuando la visibilidad se hizo imposible.

La mirada, en todo caso, sigue puesta más en el partido de este miércoles ante Guaraní en el primer sorbo de Copa. La confianza, la expectativa y, también, los temores están cifrados en aquel partido. Será ese resultado el que terminará de borrar la caída del sábado haciéndola anecdótica o la que traerá de vuelta su sinsabor.

Por: Chalo

Director de: www.elcristalconquetemiro.com

Sería bonito que en esta crónica sólo hablemos de fútbol. Del golazo de Carlos Lobatón o de las inquietudes que el partido dejó con miras al debut copero en una semana. Pero, lamentablemente, no puede ser. La crónica va a tener que incluir el fastidio de miles de hinchas cerveceros que se quedaron sin ver a su equipo, que esperaron horas bajo el sol del verano rimense – porque es Rimense – y que tuvieron que retirarse masticando bronca gracias a movidas políticas que tienen poco que ver con fútbol y sí mucho con personajes de bajos escrúpulos y cuestionada moral que intentan obligar a Sporting Cristal a ceder legítimos derechos.

Promediando el partido de reserva, trabajadores de la Municipalidad de San Martín de Porres se presentaron en el estadio y pretendieron suspender el encuentro de reservas e impedir que se juegue el encuentro de primera división. ¿La razón? Una supuesta autorización que Sporting Cristal debía pedir a la Municipalidad Distrital para la realización de este partido. Una licencia adicional que nunca antes – en los 19 años que llevamos administrando el Alberto Gallardo – se nos había exigido y cuyo sustento legal nadie – ni siquiera el mismo alcalde – puede dar.

El análisis de los sustentos legales los veremos en otra oportunidad, baste por hoy señalar que para nadie es un secreto que todas estas movidas responden a intereses políticos que buscan respaldar una pretensión absurdo de una institución minúscula que siente que la prepotencia, la extorsión y la amenaza son las mejores fórmulas para negociar. La pretensión de Pacífico FC de utilizar el Alberto Gallardo sin pagar por su mantenimiento no sólo es irreal, es abusiva. Y si el alcalde de San Martín de Porras avala estos acciones ilegítimas, dice mucho sobre su real catadura.

gordo cabron

Pero incluso en las noches más oscuras hay luces que rescatar. Ayer se notó claramente qué tipo de institución es Sporting Cristal, respetuosa de las leyes siempre – aunque sabrá hacer valer su derecho y sus expectativas legalmente como corresponde – y sobre todo su gente. En una sociedad llena de violencia – violencia que exacerban sujetos como Mattos y como el gerente de marketing de Pacífico FC – la hinchada cervecera mostró un comportamiento ejemplar. Se acató la orden a pesar de su injusticia y no hubo ningún incidente ni durante la concentración ni durante su evacuación. El hincha cervecero vino para ver fútbol y se retiro con amargura pero con orden. Lo que en otros distritos sería caldo de cultivo de saqueos, robos y violencia, ayer en Caquetá fue una movilización pacífica. Orgulloso del pueblo celeste, ejemplar hasta en la arbitrariedad.

Mattos, en vez de aliarse con sujetos de baja estofa, debería procurar que estos comportamientos ejemplares, que corresponden a una institución ejemplar, sean modelo en su distrito.

Y entonces, cuando la gente ya había abandonado Caquetá, Carlos Lobatón les regaló un golazo. Un golazo de enciclopedia. Carlos Augusto vio lo que nadie estaba viendo y supo que podía hacer lo que nadie esperaba. Le pegó para que la parábola sea exacta, para que el balón ingrese por ese punto inasible en el que ni los defensas adelantados ni el arquero salido iban a llegar jamás. Recién con el grito de gol, el arquero ciencianista supo lo que había regalado. Y estoy seguro que, si no fuera por el orgullo de la competencia, él también lo habría aplaudido.

¿Fuera de eso?

Poco. Resultó siendo más vistoso lo de Cienciano, que jugó a un nivel que no recordaba haberlo visto nunca a ningún otro equipo imperial en el Gallardo. Cienciano ha sabido ganarnos partidos pero estos se dieron en tardes en que Cristal no se encontraba ni los pasadores para amarrarselos. Ayer Cienciano tomó y controló a un Cristal demasiado ligerito en el juego y en el ánimo. Se ganó con mucha angustia, de aquella formas que en el Gallardo – ayer más Gallardo que nunca -, nunca gusta pero que en otros lados, al pié de algunos cerros en Ate, generarían arrobos de éxtasis.

Jorge Espejo, que terminó el partido expulsado, mostró que el año y medio que estuvo en Cristal le sirvió muchísimo. Jugó un ajedréz perfecto y de la mano de un equipo sacrificado y que le entiende, terminó anulando las virtudes de Cristal. Va a ser interesante seguir la campaña de este equipo de Espejo.

Como interesante es pensar en lo que Daniel Ahmed va a tener que hacer para limpiar esta pálida imagen que dejó el equipo a una semana del debut de Copa. Por lo demás, si me preguntas, prefiero llegar a Copa pensando que tengo que esforzarme mucho para lograr lo que quiero que llegar a Copa creyendo que con lo que tenemos alcanza.

La tarde cayó sobre el Gallardo. Tibia y celeste. La gente ya estaba en su casa, será para la siguiente oportunidad en que este equipo se reencuentre con los aplausos en su casa, para envidia de las almas minúsculas.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com

La pregunta que uno debe hacerse es ¿cuánto le ha servido a Daniel Ahmed y su Comando Técnico este partido? Esa es la pregunta y esa debe ser la conversación en la que deberían enfrascarse los hinchas. Esa, repito, y no esta otra: ¿qué le parece a los hinchas este resultado? Porque si nos basamos en la segunda, las respuestas van a ser deprimentes. Si nos basamos en el pensamiento de la desesperación, de la amargura, no van a faltar argumentos para incluso clamar a los cuatro vientos purga y cambio de comando técnico.

Columnista Invitado: Chalo "Desde la Cancha"No importa cuantas veces lo piense, el paso del tiempo es un fenómeno que siempre me va a dejar sorprendido. Son 5 semanas exactas que estuve en Trujillo alentando a Sporting Cristal en el partido en que iba a ganar su estrella 17. 5 semanas. Poco más de un mes. Y hoy estoy acá, sentado, intentando contarte lo que fue ayer la presentación del equipo para una nueva temporada. En estos pocos días, la euforia dejó paso a la expectativa y quienes entonces mirábamos satisfechos una nueva olímpica, hoy estamos ávidos de que Sporting Cristal nos brinde nuevas y mejores alegrías.

Ayer la gente celeste, la de siempre, la que acompaña en cada partido, la que grita y aplaude y siente cada triunfo como suyo, la hinchada sin los turistas de toda la vida, se reencontró con su equipo para darle aquel saldo de aplausos que no alcanzó a brindarle en diciembre y para prometerse, hinchada y equipo, fiel correspondencia en este año que empieza. El equipo tiene ambiciones altas y la hinchada tiene el sueño de que esta camiseta que nos envuelve y que amamos empiece a transcurrir de forma cotidiana aquellas instancias finales de Copa que alguna vez pisamos. Eso es lo que fue esta Noche de la Raza Celeste, la celebración y renovación de unos votos de esfuerzo, amor, fidelidad y respeto. Un encuentro de amor entre Sporting Cristal y su pueblo.

LA PRESENTACION

Uno a uno, fueron presentados todos los miembros de este sueño. Empezando, claro está, con las chicas de la Raza Matadora que están disputando la temporada 2014-2015 y que buscan mejorar el subcampeonato logrado en la temporada pasada. Luego fue el turno del primer equipo de fútbol. ¿Los más aplaudidos? No es ningún misterio: Jorge Cazulo, Renzo Sheput y Carlos Lobatón. Pero, en general, todos se llevaron una generosa salva de aplausos destacando, personalmente, el reconocimiento que recibió Alex Araujo. Si viéramos el registro de la Noche de la Raza Celeste 2014 y comparáramos el recibimiento que recibió Araujo entonces con el de ayer, se notaría claramente cómo la hinchada celeste le reconoce el importante aporte que dio en las finales del campeonato.

¿La expectativa? En dos jugadores: Josepmir Ballón y César Pereyra.

Lo que vino luego, antes de la foto del equipo, fue una clase de historia cervecera. Historia celeste de la buena encarnada en un histórico de siempre como es Orlando de la Torre. Un genial back centro enteramente cervecero y que, por esas injusticia que tiene la vida, no ha sido debidamente homenajeado hasta ayer. "Chito" no sólo recibió el aplauso de la gente de Cristal sino también el homenaje en voz alta que se merece. Los libros de historia destacan su valor para el fútbol rimense y nacional. Chito de la Torre no sólo ha sido un gran defensa central protagonista de las páginas más triunfantes del fútbol peruano sino que también ha sido de aquellas personas que, con su carácter, impuso el respeto que hoy se tiene a la camiseta cervecera. Chito de la Torre no dudó en defender nuestra camiseta fuera del país y hasta con su propia integridad. Pero, más allá de la anécdota, el recuerdo de los 4 títulos que ganó bastan para que su imagen cuelgue en toda pared que se precie de ser cervecera.

EL PARTIDO

Del partido hay que rescatar detalles. Daniel Ahmed, igual a lo que hizo el año pasado, presentó prácticamente dos equipos distintos en cada tiempo y es poco lo que se puede sacar en claro. Pero, más allá de eso, hay que rescatar las improntas que el equipo dejó en la retina de la hinchada. Empezando, claro está, con el golazo de chalaca que anotó Sergio Blanco. El Chapa, el goleador que dijo que no lo era, anotó un golazo con calidad y lo celebró con los brazos abiertos, esperando el abrazo de todos aquellos quienes nos rendimos ante su calidad.

El grito se repitió promediando el segundo tiempo. Carlo Urquiaga, como anunciando que este tiene que ser el año de su despegue, culminó una gran jugada cervecera. LDU se había hecho del partido desde mitad del primer tiempo y Cristal empezó, poco a poco, a hilvanar fútbol. Con Diego Manicero y Renzo Sheput manejando el fútbol en el medio, se dieron largos toques cerveceros, yo conté 17, que acabaron con el pase de Arroe a Urquiaga y el remate cruzado que fue gol y renovó el grito rimense.

Fue un rival de galones ganados. LDU tiene 4 estrellas sobre su escudo. 4 estrellas que equivalen a 1 Libertadores, 1 Sudamericana y 2 Recopas. Todas logradas en menos de 10 años. Es un rival de fuste el que Sporting Cristal eligió en su debút y no decepcionó.

LA NOVEDAD

Sí. Ayer se hizo un anuncio importantísimo que no quisiéramos que quede inadvertido: el programa "Un gol, una beca". Se anunció por la pantalla electrónica del Nacional y toda la gente en el estadio la pudo ver. ¿En qué consiste? En que este año 2015, cada vez que el primer equipo de Sporting Cristal haga un gol en torneos oficiales (Copa Libertadores, Torneo del Inca, Copa Movistar), un niño de bajos recursos y con talento ganará una beca para cursar estudios básicos en el colegio Innova Schools que es auspiciador del club. Ya hablaremos más en detenimiento de este programa, pero por el momento basta saber que existe – y que todos podremos colaborar con él – para hinchar el pecho de orgullo. No sólo por que nuestra camiseta es monarca en el Perú sino porque somos el modelo de institución positiva y constructiva que nuestra sociedad necesita.

Con todo eso, la conclusión de anoche es que la Noche de la Raza Celeste ha sido una oportunidad para que todos nos sintamos orgullosos de ser parte de la Raza Celeste, una familia diferente.

Por lo demás, siempre es bonito volver a verte, querido Sporting Cristal.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com