Hoy el club informó la salida de Pablo Zegarra y su comando técnico de la dirección del primer equipo de Sporting Cristal. Los términos del comunicado dan a entender que ninguno de los cuatro (Pablo y Carlos Zegarra, Martín Hidalgo y Julio Iglesias) continuarán su desarrollo profesional en el club. Una lástima ya que Pablo y Martín tuvieron un genial paso en la reserva cervecera que fue abruptamente cortado cuando se les encargó el primer equipo.

 

En realidad, sobre si Pablo tuvo mucha o poca responsabilidad en el resultado final de la temporada, hablaremos luego. Hoy yo quiero apuntar algo que nadie está diciendo. Todos se preguntan en el hecho de por qué se terminó yendo Pablo. ¿Tuvo problemas con algunos jugadores? ¿Tuvo problemas con algún dirigente? Bueno, ese tipo de cosas. Pero eso no es lo importante, creo yo.

Lo importante es hacer notar que, en poco menos de un año, Sporting Cristal cortó relación con tres técnicos. Primero fue Mariano Soso quien se despidió a los dos días de lograr el título. El 18 de diciembre del año pasado, el técnico campeón manifestó que se iba por decisiones personales. En junio de este año, José del Solar se retiró de La Florida en un ambiente insoportable por los malos resultados y el pobrísimo rendimiento del equipo. Hoy se va Pablo Zegarra.

Tres entrenadores en 1 año.

Cuando se fue Chemo, soltamos una frase: “Pero, así como la razón de todos nuestros males no fue Chemo del Solar, Pablo Zegarra no tiene por qué ser la solución de todo” dijimos. El presente nos da la razón, lamentablemente.

Cristal se ha convertido en una moledora de carne. Una máquina de devora técnicos. Algo que se desdice totalmente de la supuesta estabilidad que se vive en el Rímac. Somos la institución modelo, hay que recordarlo, nos diferenciamos de los demás por la seriedad y la profesionalidad con que manejamos nuestros asuntos. Y sin embargo …

La razón de todos nuestros males son fueron los técnicos. Su salida no ha sido solución. La llegada de algún otro tampoco lo será.

La solución requiere autocrítica, requiere el cambio de quienes tomaron tan malas decisiones. Y en estos meses, a pesar de que hicimos una campaña pésima, todos están silbando bajito. Los gerentes en La Florida están a la espera de que la hinchada se distraiga – como todos los años – con las noticias de contrataciones y traspasos y nadie les recuerde que son los responsables. La soberbia y el amiguismo de toda la vida. Se palmean las espaldas y nadie dice nada. Entre bueyes no hay cornadas. Entonces, esperan que la prensa lance más nombres – ciertos e inciertos – y así no les sigan recordando que la principal causa de este 2017 para el olvido no estaba en el camerino sino en las oficinas del segundo piso de La Florida.

Te invito a que hagas lo contrario. La próxima vez que leas en la prensa deportiva que se habla de Erick Delgado, Emmanuel Herrera, Mario Salas, y tantos otros nombres, recuerda que atrás de todos ellos están los responsables de todo esto.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com