Si el pasado miércoles establecimos una triste marca al perder por primera vez en Cajamarca desde el último ascenso del UTC, ayer hicimos otra de esas. Ha sido la primera vez que hemos podido ganarle a Academia Cantolao desde su ascenso. Y en este tiempo donde estamos cobrando las consecuencias de la irresponsabilidad de los dirigentes, estas son las marcas que nos generan alegría. Así estamos.

 

Por lo demás, hay que decir que, luego de muchísimo tiempo, Cristal termina ganando un partido sin sufrir. Queda aún en la memoria el partido ante Sport Rosario en el que casi nos empatan. Y ese partido lleva al recuerdo de aquel frente a Comerciantes Unidos en el que efectivamente nos empataron y casi nos ganan. Cristal y el susto. Cristal y la imposibilidad de sostener un resultado.

Por eso resulta satisfactorio que Cristal haya podido mostrarse superior a su rival y ganarle sin pasar ningún sofocón. La goleada cayó como consecuencia de esa superioridad y no se vio en peligro en ningún momento a pesar de que en el segundo tiempo el juego del equipo cayó como viene siendo costumbre.

Habrá que decir que jugamos mejor que Cantolao pero también remarcar que eso no es ningún mérito ni síntoma de mejoría. Cantolao es un equipo débil y pelea la permanencia. Ser superior a ellos sólo indica eso, no permite sacar conclusiones mayores. Con lo visto ayer, no podríamos aventurar que Cristal está en capacidad de vencer a domicilio a Universitario que, con lo poco que tiene, tiene más argumentos que Cristal.

Pero eso será luego de tres semanas. Hoy el país se concentra en la selección y en su cita con el destino que, ojalá, sea feliz. Cristal pasará desapercibido y ojalá ello sirva para que el equipo se encuentre un poquito, para que las decisiones se tomen con criterio y para que en las oficinas del Rímac se vayan las ínfulas. Por lo demás, es bueno irse ganando.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com