En los últimos años han sido varios los partidos en los que Sporting Cristal mereció ganar y no pudo. Partidos en los que no terminábamos de entender cómo es que no pudimos hacernos con los puntos.

 

Este ha sido exactamente lo mismo, pero al revés. Sporting Cristal ganó un partido que manejó el rival y, si se repasan las acciones, no se termina de entender cómo es que Cristal lo ganó. La diosa fortuna alguna vez también juega de nuestra parte y terminan regalándonos resultados que suman pero no dejan tranquilo a nadie.

Por lo demás, Cristal volvió a brindar un rendimiento bajo en el que se más lo que se insinúa que lo que se concreta. Con jugadores en una mala tarde y otros que se nota que están apabullados por lo que viene siendo su rendimiento (creo que a Joel Sanchez la falta de gol lo viene matando), lo de Cristal es pura intención. Y, ojo, no hay que confundir intención con ganas. Alcanza para generar opciones de gol pero no para redondear un buen partido.

Preocupan, más bien, los errores de Mauricio Viana – uno de los cuales nos costó un gol – así como la desesperante falta de confianza de la defensa que prefieren retroceder un balón o lanzarlo lejos antes de ponerse a jugar.

Así está Cristal hoy. Somos un equipo que cae merecidamente y gana sin merecerlo.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com