Como siempre, las excusas para minimizar esta vergonzosa derrota de Sporting Cristal están a la orden del día. Antes nos las lanzaban en comunicados oficiales del club. Hoy tenemos además a los los profesionales de las redes sociales que manejan perfiles dedicados a convencernos a los hinchas de Cristal que el equipo no está mal sino que nosotros somos o muy mezquinos o muy ignorantes o, casi siempre, ambas cosas a la vez.

 

Lo triste de mentirse es que la mentira tiene patas cortas y que, como el rey del cuento, tarde o temprano siempre nos vamos a terminar dando cuenta de que no estamos vestidos de lindas sedas sino que estamos completamente desnudos, muriéndonos de frío y enseñando las vergüenzas a todo el mundo.

Un poco de verdad no caería mal. Michael Debackey afirmó hace unas semanas que en La Florida la autocrítica abunda aunque es algo que se hace en la interna y no para el goce de ajenos. Entonces, lo único que queda por desear es que las mentiras las lancen para que seamos nosotros quienes las creamos y no ellos mismos. Esfuerzo absurdo, ahí donde nadie les cree.

Digamos, entonces, que es falso que Cristal sea un equipo al que le ganan por que siempre va para adelante. Contra Sport Huancayo generamos mucho, es cierto, pero contra Comerciantes Unidos no generamos tanto. Los goles nos los metieron porque defendemos mal y fuimos un equipo partido que juega al pelotazo.

Digamos también que hace tiempo que los jugadores querían que termine la Copa Libertadores porque les era mucho castigo. La eliminación no fue “un golpe difícil de digerir” sino que es algo que los alivió. Entonces no somos un equipo acongojado que aún llora su falta de jerarquía. Eso es mentira.

Digamos también que no es cierto que los jugadores se matan por la camiseta y el objetivo. El plantel de Cristal cuenta con buena cantidad de mercenarios que lo único que quieren es hacer lo mínimo necesario, ganar sus sueldos y que nadie les reclame nada. Digamos también que en el plantel – y la dirigencia – no escasean los ególatras que creen que nos hacen un favor a todos tan sólo por respirar. Digamos, entonces, que no somos un equipo “comprometido” sino un grupo de gente que ha perdido el hambre.

Digamos, de paso, que el hecho de que no se haya hecho una selección para cubrir un puesto tan importante como el de Director Técnico está pasando factura. Si los dirigentes y los gerentes se hubieran preocupado en contratar al mejor candidato posible y no sólo al amigo con quien toman café en las tardes y comen parrilladas los fines de semana largo, algo mejor se estaría haciendo.

¡Viva el club de amigos!

Digamos, en esa idea, que Chemo del Solar en 5 meses ha involucionado al equipo, ha disminuido el rendimiento de varios jugadores, ha reducido a nada la estrategia del equipo y hoy nada entre un mar de indicios que muestran que hace rato perdió el control de su camerino. No le estarán haciendo camita pero sí están haciendo lo que les viene en gana. Para muestra, un botón: el jugador indisciplinado que llega tarde a las concentraciones termina siendo titular habitual. Que lindo mensaje para el resto del plantel.

Digamos que Cristal sigue mostrando su peor cara en años y que se eso se debe a la soberbia de quienes lo manejan. Y lo peor es que a cada tiempo que dejan pasar, el trastazo que la realidad les va a dar va a ser terrible. Y lo triste que no se los va a dar a ellos sino a la institución y a nosotros, los que la queremos y no la vemos como fuente de ingresos.

Digamos también que éste es el mejor plantel del Perú y que, partidos más o partidos menos, se van a ubicar de alguna manera y empezaran a ganar partidos como este que perdieron. Partidos en los que enfrentan a un rival sensiblemente menor. Digamos que posiblemente recuperemos terreno en el apertura que recién comienza y que posiblemente ganemos el clausura, que posiblemente seamos campeones a fin de año. Reconozcamos también que, junto con la alegría por la historia ganadora del club, sentiremos una aprensión porque toda esta gente que ha generado este estropicio van a creer que están haciendo las cosas bien.

Terrible presente de esta gran institución.

Por Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.com