El Gallardo abrió sus puertas para el pueblo celeste y, con un buen marco y un lindo espectáculo, Sporting Cristal le sacó brillo a su condición de campeón del Torneo Apertura 2018. O ganador. O lo que tu quieras decirle. De haber sido el mejor en un torneo oficial más. Linda costumbre cervecera que se repite con regularidad. Y a cambio de todo eso vimos un partido entretenido que se definió a favor del Más Querido en el tiempo añadido, cuando ya todos daban por sentado el empate.

 

Tres cosas, sin embargo, no sumaron para que la fiesta sea redonda. La primera fue la absurda actitud de la visita. En realidad, Rosario jugó bien en eso de no darnos espacios y cerrar su propia defensa. Nos complico lindo el partido y en momentos tuvieron la posibilidad de complicarlo mas. Pero había en sus jugadores una agresividad que no se entendía. Patearon, golpearon, provocaron e insultaron. Absurdo e inútil ya que ello no los llevó – ni a ellos ni a nosotros – a nada.

Lo otro fue la falta de carácter y criterio del árbitro a quien el partido estuvo por írsele en varios momentos. Es claro que su actuación no condicionó el resultado del partido pero eso está lejos de decir que fue buena. Tuvo una total disparidad de criterio y dejó pasar faltas arbitrariamente. Cuando el partido se le estuvo por escapar de las manos, se olvidó las tarjetas en el vestuario.

Finalmente, el apuro de Sporting Cristal que se traduce en imprecisión y en un juego directo que no nos acomoda. Nos demoramos mucho en empezar a generar oportunidades de gol. Fallamos las primeras pero durante gran parte del partido caímos en un juego improductivo de lanzar el pase largo renunciando a la elaboración. Esto cambió cuando entró Carlos Lobatón. Cristal se encontró más en el medio y gracias a un Gabriel Costa iluminado anotamos los dos goles.

Cristal mostró el cartón lleno. La defensa no pasó apuros. El gol de la visita fue consecuencia más de un resbalón que de un error de ubicación. El esquema permite generar oportunidades claras y, además, cuando el esquema no soluciona, aparece una individualidad. Así es difícil que nos bajen.

El sábado empieza el clausura y la ilusión del título nacional sin escalas. Empieza, quizá, el torneo mas duro de toda esta temporada. Ahí estaremos.

Por: Chalo
Director de www.elcristalconquetemiro.pe