Hay partidos en los que se puede identificar cuál fue el momento en que todo cambió. Este fue uno de ellos y el ingreso de Horacio Calcaterra hizo que todo cambiara. Sporting Cristal venía dominando a su rival pero su dominio se hacía infructuoso, dificultado por los pocos espacios que encontraba en ataque. Universidad San Martín de Porres, conocedor de la potencia cervecera ya que no en vano los hemos goleado dos veces en lo que va del año (9 goles de Cristal contra sólo 2 de ellos), salió a cuidarse atrás y ver si nos cogía mal parados. Lo segundo no lo hizo. Lo primero sí. Y tanto se cuidó que cada avance cervecero fue un camino de espinas. Difícil dar limpia una pelota o armar una jugada en ataque. Nuestros intentos quedaron en eso. Pero también hay que decir que es genial que a Cristal ya no lo cojan mal parado. Lo que hasta el año pasado era una situación eterna, ahora es algo difícil, raro. La dupla de centrales viene mostrando suficiencia hace varios partidos.

 

El segundo tiempo tenía que ser diferente, lo sabíamos todos. Ya habíamos dejado varios puntos en el camino y, sí queremos ganar el segundo torneo del año, ya no tenemos crédito. Dejar dos puntos frente a San Martín nos iba a costar caro. Se esperaba la reacción cervecera.

Si al inicio del partido sorprendió ver que Calca iba a la banca, verlo salir de ella para ingresar al campo fue un alivio. Josepmir Ballón dejó su sitio a Calca y éste, desde la primera jugada, encontró el espacio y Cristal empezó a jugar mejor. No sorprenderá, entonces, saber que la jugada del primer gol empezó de la marca aplicada por Calca. Recuperó un balón en el medio y abrió para la transición rápida. Primero Emanuel Herrera que avanzó y cedió a Gabriel Costa. Costa entró al área y, tras llenarse de pelota, cedió para que sea Calca – el iniciador, el responsable de la reacción – quien la añada. De ahí en más fue armar. San Martín dejó mas espacios y gracias a ellos vinieron los dos goles de Costa. El primero excelente tras picar el balón por encima del querido Erick Delgado y el segundo tras rescatar un rebote frente al arco desguarnecido. Listo.

Tres más para seguir la carrera rumbo a la ilusión. Tres mas para no perder el paso y buscar el objetivo. Tres mas para llegar con tranquilidad al clásico del sábado. Universitario es el rival al que aún no hemos podido vencer este año. Vienen fuerte. Han ganado un partido luego de varias fechas, necesitan los puntos. Seguramente traerán a la gran cantidad de hinchas que tienen y que sólo van al estadio a verlos jugar contra Cristal. Es decir: que van a ver a Cristal. Porque si fueran a ver a su equipo, irían también las otras fechas. En dos palabras: viene entonado. Y seguramente harán un partido de esos que les gusta hacer: duros, peleados, de dientes apretados y poniendo la mas baja a la altura de la marca de la camiseta. Pero es lindo que vengan así. Cuando más entonados vienen, mejor los recibe Cristal. Créeme que más me preocupa cuando somos nosotros quienes vamos como favoritos.

Nos vemos el sábado.

Por> Chalo
Director de elcristalconquetemiro.pe