El hecho de que, a fin de cuentas, los resultados de la jornada (caída de Alianza Lima, empate de FBC Melgar) hicieron que no perdamos el paso del campeonato, lo del sábado en Guadalupe ha sido perder dos puntos de la manera más absurda posible. Pudimos entrar al receso como punteros en solitario del Torneo Apertura pero, en cambio, nos quedamos en un segundo lugar a un punto de Alianza. El campeonato se reanudará en mas de un mes, el 22 de julio, y recibiremos a FBC Melgar que es un rival directo.

 

¿Qué pasó?

Pues si me preguntas yo creo que Sporting Cristal enfrentó este partido pensando más en el receso que en el partido mismo. Como si a Comerciantes Unidos le ganaríamos por gravedad. Por eso es que vi autosuficiencia al inicio y desconcierto luego. El gol del local fue un baldazo de agua tibia. Y digo tibia porque si hubiera sido fría habría despertado al equipo. Pero, a pesar del gol, Cristal demoró en encontrarse confiando en que nuestra calidad superior generaría el resultado por inercia. El golazo de Yulián Mejía fue casi confirmación de eso: “tranquilos que esto lo volteamos fácil”. Y en esa idea se nos fue también el segundo tiempo. recién a los 75 noté que Cristal se apuraba porque se enfrentaba a la eventualidad – tan irreal pero tan cierta – que podíamos resignar puntos en la visita al colero. Y cuando uno pierde tiempo, usualmente este no le alcanza. Y no alcanzó. De poco sirvió el esfuerzo del equipo entonces. Los números no se movieron y Cristal dejó pasar la oportunidad de subir a la punta.

Lo peculiar de todo es que si los resultados de los rivales hubieran sido otros, hoy estaríamos comentando cómo el Apertura (con casi la mitad de los partidos jugados) se nos estaría escurriendo de las manos. Pero no fue. Agradecer al destino. Y trabajar. Este mes y medio de para debe servir para que Cristal se sacuda el marasmo. Es preciso el mantenimiento de toda maquinaria para que esta funcione bien. Me parece que Cristal precisaba un descanso para que el buen futbol que mostró regrese.

Hasta entonces, Esportin querido. Te voy a extrañar todas estas semanas.