Pocas veces en nuestra historia hemos tenido un partido de visita tan favorable para ganarlo como el de ayer. Independiente de Santa Fe hizo poquísimo y se mostró como un local temeroso. Pero lo de Sporting Cristal fue deplorable. Pobrísimo por donde se le mire. Los pocos puntos positivos que podemos rescatar se ahogan ante el mar de deficiencias que se vio ayer. Terrible. Un verdadero papelón que mereció – a pesar que el trámite de las acciones sugiera lo contrario – un marcador mas abultado que el 3 a 0 que nos traemos a Lima. Vergonzoso.

Los riesgos defensivos parecen ser parte del planteamiento de ‘Chemo’ del Solar. Lo preocupante es que, tras cinco partidos sin poder sumar de a tres, pareciera también que, ante los errores recurrentes en defensa, la opinión del técnico es ¡Más ataque!

Quiero, primero, agradecer a Mauricio Viana. Agradecerle dos motivos: el primero es porque nos salvó de la mayor goleada en el Gallardo (sacó al menos 2-3 goles más), y segundo por su sinceridad. “Se perdió la humildad”, dijo. Luego, quiero agradecer a la Academia Cantolao por habernos pegado tan bien. Debieron ser más, y la sacamos barata con tan mala actitud. Hoy los del Callao demostraron que un equipo es mucho más que once jugadores y se fue categóricamente ganador. Si la victoria fue injusta, fue porque no se llevaron más goles a favor.

Con apagón, lesiones y largos tiempos muertos, el segundo tiempo de este partido estuvo de mas. Lo que hubiera podido ser – en condiciones normales – un encuentro apasionante terminó siendo uno de esos partidos en los que todos (los dos equipos, comandos técnicos, asistentes, reporteros, comentaristas, narradores y televidentes) sólo esperábamos que termine. Una lástima.

Aunque no querramos aceptarlo, siempre iba a llegar un partido en el que nos toque perder. Y llegó en Huaraz de manos del sorprendente Sport Rosario que ha demostrado ser uno de los mejores locales del torneo.

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